Sala de Gala Helguera

Jesús Helguera nació en Chihuahua el 28 de mayo de 1910. Hijo de español y mexicana, ha sido el pintor mas representativo del arte calendárico en la historia de México. A la edad de 7 años emigró junto con su familia a España, donde recibió su formación inicial. Ya desde temprana edad dió muestras del genio que poseía. A los 9 años el director de la escuela primaria en que estudiaba le dio la responsabilidad de ser maestro de dibujo y encargarse de realizar ilustraciones y mapas que facilitaran el aprendizaje. A los 12 años ingresó a la Escuela de artes y Oficios, para de allí pasar a la prestigiosa Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y completar su formación. Trabajó afanosamente en Madrid y Barcelona como ilustrador, hasta que consiguió una plaza de maestro de artes plásticas en Bilbao. Regresó a México ya casado con Julia Gonzáles Llanos y sus hijos María Luisa y Fernando, dos años después del estallamiento de la guerra civil española, arribando por barco a Veracruz hacia finales del año 1938.
Al llegar a México trabajó para la revista “Sucesos para Todos” posteriormente y hasta su muerte, trabajó como artista exclusivo de Cigarrera La Moderna, S.A. de C.V., empresa que se publicitaba en calendarios que tanta fama cobraron durante el México de los años cuarenta y cincuenta del siglo XX. En efecto, no había ferretería, fonda, consultorio médico, taller, cantina, hogar o despacho que no tuviese alguna pared ornamentada con un calendario de Jesús Helguera.

Modesto siempre en su manera de ser, pues jamás se sintió artista ni pretendió exhibir sus originales, recibía cada año un guión literario en el que se le especificaba el tema, el lugar, los personajes a representar y los elementos componentes del cuadro; una vez que se discutía y se aprobaba, él lo interpretaba y le imponía su propio sello. Helguera viajaba a los lugares indicados por el guión con su equipo de trabajo, compuesto por dos camarógrafos, un guionista y un auxiliar, se realizaban las tomas fotográficas necesarias de la escena, particularmente de la arquitectura, la flora y la fauna propias del sitio escogido, y una vez en su taller trazaba a lápiz los bocetos que darían lugar al original.

En ese taller nació el mito de nuestra nacionalidad; valientes guerreros y bellas princesas aztecas, Hidalgo, Morelos, Cuauhtémoc, Guerrero, próceres de nuestra nación cobraron vida gracias al excelso dibujo que también recreó las tradiciones, valores y sentimientos del mexicano, enmarcados en paisajes como la huasteca potosina y tamaulipeca, los campos chicleros de Quintana Roo, las montañas de Guerrero o Michoacán y los remansos fluviales de Veracruz, Tabasco y Chiapas, todo, con la expresividad de su pincelada y vibración de sus texturas. Varios posaron para estos cuadros entre ellos, su esposa y sus hijos.

Don Jesús Helguera falleció el 5 de diciembre de 1971 dejándonos como herencia más de seiscientas pinturas. Su obra está repleta de detalle, colorido y contenido metafórico. Sus lienzos se basan en diferentes temas de entre los cuales destacan: la cultura mexicana, que nos recuerdan las famosas películas del siglo de oro y a los grandes actores de esa añorada época; los toreros y mujeres españolas, que reflejan su maestría a través de vestimentas características; el México prehispánico, en los que se relata parte de la historia de nuestra nación y las pinturas religiosas, en las que encontramos rostros llenos de fe y esperanza.

En Calendarios Landin lo que nos enorgullece además de poseer la exclusividad de reproducción de su obra es seguir presente en los hogares mexicanos, sabemos cuan admirada es su pintura y de que forma ilustra nuestros valores, ésta obra que ha trascendido fronteras y que se ha convertido en símbolo de la mexicanidad, seguirá engalanando los hogares, los comercios y toda aquella pared que al colgar un calendario no sólo mostrará la belleza de la imagen sino que propagará el encanto de la historia de éste México Lindo.

Fuentes: México en el Tiempo No. 32 Septiembre / Octubre 1999