Los Cromos

El elemento estético de los calendarios.

Desde finales del siglo XIX se producían imágenes que que podían ser encontradas en estampas, postales, litografías y grabados. Fueron muy apreciadas en su época por su contenido estético y poco tiempo después se convirtieron en el elemento decorativo de los calendarios de principios del siglo XX.

El éxito que tuvo la nueva presentación de los calendarios generó una demanda de nuevas imágenes que se manifestó en una gran producción de pinturas, siendo éste el primer medio que dotó de imágenes a los calendarios hasta llegados los años 60’s. (Inicialmente se pintaba con modelo, posteriormente se tomaban fotos para ser reproducidas en pinturas)
El proceso de producción de esas imágenes iniciaba al conceptualizar la temática sobre la que se trabajaría, que regularmente estaba en función de la necesidad del cliente que iba a publicitarse en los calendarios, después se montaba el escenario adecuado con la o los modelos que se requerían y se hacía una pintura que terminaría siendo reproducida en litografía, a este procedimiento se le llamó cromolitografía, un adelando de las artes gráficas que permitía reproducir en color.

Así nació el “Cromo” la imagen que desde entonces acompaña un calendario. Cromo proviene del griego “chroma” que significa color. Y la imágenes no solo dotaron de un color visual a los calendarios, también los llenaron de esencia al ser el lienzo de la cultura mexicana, donde diversas temáticas se manifestaron: históricas, religiosas, tradicionales y chuscas. Todas ellas elementos que reflejaron el vivir, el pensar y el hacer de los mexicanos como una manifestación en un objeto llamado calendario que sigue tan vivo como antes.